sábado, 31 de octubre de 2026

book as code

La plantilla que estoy utilizando:

book template: Story Za Threads Novel Template
author: Mkenya Daima
 

Por ahora, parece que el .gitignore puede quedar así:

docs/
img/
*.aux
*.bkp
*.lof
*.log
*.out
*.toc
*.fdb_latexmk
*.fls
*.pdf

Más inspiración: ConTeXt generates .tuc files (utility cache) during each run. (No es mi caso ahora, me he ido por Tex Live).  

 

Hago el primer commit en el master. Es la versión 0.1.17. Creo la rama uv y le agrego el tag sergio-galindo-2026 (Premiación FILU 2027). 

De hecho, el Sergio Galindo dice en la convocatoria que no quieren imágenes ni ilustraciones, sólo el texto. En docs tengo mis notas, una especie de diario del proyecto, la bitácora, no el proyecto.

    Le he quitado la dedicatoria, para no comprometer a nadie (parece que puede perjudicar al autor si alguno del honorable jurado tiene algún pleito o agravio personal).  Firmamos con el seudónimo favorito. He puesto un clon de Times New Roman. Lo que no creo que me vaya a ayudar son los post que he metido como glosas o disgreciones (espaciado sencillo) del texto general (a doble espaciado). El inicio es flojo.

 El comando que utilizo para generar el pdf automatizando las pasadas que necesita la compilación:

latexmk -pdf mi-documento.tex

La página 77 me dio un nuevo título, alternativo al actual, que nunca me ha gustado. El nuevo, tiene el tono desaforado que me impulsó desde el principio. Creo que es el título que andaba buscando, tiene gancho. No lo usaré esta vez, pero se ha quedado para siempre.

    Uy, se me estaba yendo la contraportada. Un pequeño error y pierdes. 

    Salen 206 cuartillas. A ver qué pasa. Yo diría que estamos listos. Estoy revisando. Quizá lo suba a Registro pasando el feriado. Suerte para todos.

 

Comparto el chat con la Google AI que viene integrada a Firefox, quizá pueda interesar si eres nuevo en Git y LaTeX.

Arreglar un comentario de un commit git
Para cambiar el comentario de un commit en Git, el método depende de si es el último commit que hiciste o si es un commit más antiguo.

1. Si es el último commit (Aún no lo has subido o puedes hacer push forzado)
Opción A: Cambiarlo directamente desde la línea de comandos (sin abrir el editor)

Ejecuta el siguiente comando reemplazando el texto por tu nuevo mensaje:
bash
git commit --amend -m "Nuevo mensaje del commit"
Use code with caution.

Opción B: Abrir tu editor de texto predeterminado

Escribe solo el comando y se abrirá tu editor (como Vim, Nano o VS Code) para que modifiques el texto:
bash
git commit --amend

Guarda y cierra el archivo en tu editor para aplicar el cambio.
Nota importante: Si ya habías subido ese commit a un repositorio remoto (como GitHub o GitLab), modificarlo cambiará el hash del commit. Tendrás que actualizar el servidor con un push forzado:
bash
git push --force-with-lease origin <nombre-de-tu-rama>


2. Si es un commit antiguo (De hace varios commits)

Si necesitas corregir el mensaje de un commit que quedó más atrás en el historial, debes usar un rebase interactivo:
1. Inicia el rebase indicando cuántos commits atrás quieres revisar (por ejemplo, los últimos 4):bash
git rebase -i HEAD~4

2. Se abrirá una lista de tus últimos commits en la terminal. Busca la línea del commit que quieres cambiar y sustituye la palabra pick por reword (o solo r) al lado de ese commit.
3. Guarda y cierra el archivo.
4. Se abrirá una nueva ventana del editor pidiéndote que escribas el nuevo mensaje para ese commit específico. Escríbelo, guárdalo y ciérralo.
5. Si ya lo habías compartido en remoto, haz un push forzado:bash
git push --force-with-lease origin <nombre-de-tu-rama>

Aquí tienes un video explicativo sobre cómo modificar el último mensaje de un commit paso a paso:

05. ¿Cómo corregir el último commit? | git commit --amend
2.3K views · 2 years ago
YouTube · Pablo Gallardo Dev
Si necesitas ayuda con un caso específico, dime:
• ¿Es el último commit o uno más antiguo?
• ¿Ya lo habías enviado (pusheado) a un repositorio compartido? 
 

itálica en latex

Quick results from the web:
Bold, italics and underlining - Overleaf, Editor de LaTeX onlineTexto en cursiva. Escribir texto en letras cursivas (también llamadas itálicas o bastardillas) es muy simple, sólo hay que usar el comando \textit: Some of the greatest discoveries in science were mad

Overleaf·https://es.overleaf.com
 

4 Formateo básico – Manual de LaTeX - Aprende con Alf
4.1 Negrita, cursiva y subrayado. Para resaltar un texto habitualmente se utiliza negrita, cursiva o subrayado. Estos formatos se aplican con los siguientes comandos: \textbf{...} : Pone el texto en n
Aprende con Alf·https://aprendeconalf.es
En LaTeX, para poner texto en itálica (cursiva), el comando principal que debes usar es \textit{texto} o \emph{texto}.
Aquí tienes las opciones principales y cómo usarlas:

1. El método estándar

Usa \textit{...} para aplicar el formato itálico directamente.
latex
Este es un texto en \textit{itálica} dentro del párrafo.
Use code with caution.

2. El método recomendado para resaltar (Énfasis)

Usa \emph{...}. Este comando es inteligente: pone el texto en itálica, pero si ya te encuentras dentro de un texto que está en itálica, cambiará ese fragmento a texto normal para que siga resaltando.
latex
Este es un texto con \emph{énfasis}.
Use code with caution.

3. Para texto largo (Cambio de fuente en bloque)

Si quieres que todo un bloque de texto largo cambie a cursiva, puedes usar \itshape dentro de un grupo {}.
latex
{\itshape Este es un bloque largo de texto donde todas las palabras 
aparecerán en formato cursiva hasta que se cierre la llave.}
Use code with caution.

4. En fórmulas matemáticas

Si estás dentro del modo matemático ($...$), las letras ya aparecen en itálica por defecto. Si necesitas forzar texto normal en cursiva dentro de una fórmula, usa \mathit{...}.
latex
$f(x) = x^2 \quad \text{donde } \mathit{x} \text{ es una variable}$
Use code with caution.
Si estás intentando dar formato a un documento completo, dime:
• ¿Estás escribiendo un documento normal o necesitas itálicas dentro de una fórmula matemática?
• ¿Quieres cambiar el formato de un título, una cita o de todo el documento?

Y entonces que pasa con todos esos cambios hechos en una rama? Afectan al master aunque no haya hecho el merge?

No, los cambios hechos en una rama no afectan a la rama master (o main) en absoluto hasta que hagas el merge.
En Git, cada rama funciona como una línea de tiempo paralela y completamente aislada.

¿Por qué está seguro tu código en master?

• Líneas de tiempo independientes: Cuando creas una rama, Git saca una copia del estado actual de master. A partir de ahí, todo lo que agregues, borres, edites o los commits que arregles (como el git commit --amend que vimos antes) solo existen en el historial de esa rama específica.
• El puntero HEAD: Git sabe en qué rama estás trabajando gracias a un indicador llamado HEAD. Si haces commits mientras estás en tu rama de características, esos commits solo se enganchan al historial de esa rama.
• Cambio de contexto seguro: Si usas git checkout master (o git switch master), verás que tu código vuelve exactamente al estado en el que estaba antes de que crearas la otra rama. Tus cambios nuevos "desaparecerán" temporalmente de tu vista de archivos porque estás en la línea de tiempo limpia de master.

La única excepción: Cambios sin guardar (Uncommitted changes)

Hay un único escenario donde puedes causar confusión (pero no dañar el historial de master):
Si modificas archivos en tu rama de trabajo pero no haces un commit (los dejas sueltos en el Staging Area o Working Directory), e intentas cambiarte a master con git checkout master:
1. Git te detendrá y te dará un error si esos cambios chocan con lo que hay en master.
2. O bien, Git se llevará esos cambios sueltos contigo a la rama master. Si los guardas estando ahí, entonces sí estarías afectando a master por error.
Regla de oro: Haz siempre git commit de tus cambios en tu rama antes de saltar a master para asegurarte de que se queden bajo llave en su propia línea de tiempo.
Si estás listo para unir tus cambios o quieres revisar el estado actual de tu repositorio, dime:
• ¿Quieres saber cómo hacer el merge de forma segura de regreso a master?
• ¿Te da miedo perder algo y quieres que revisemos con qué comando ver tu historial de ramas actual?

 

miércoles, 28 de octubre de 2026

convocatorias vigentes de primera novela en mexico

No veo la del Juan Rulfo (Puebla) pero sí la del Sergio Galindo (UV): convocatorias vigentes de primera novela en México. Tenemos el tiempo justo, a ver qué pasa.

ciri

Ahora era vigilante. Pagaban poco, pero ganaba el doble que tú por un trabajo sencillo, aunque aburrido. Llevaba un tolete. Podía detenerte si quisiera, luego se aclararía. Esperaba su camión, probablemente a San Miguel Xoxtla. Tú, cuando perdías el transporte de personal, tenías que cruzar la Autopista México-Puebla para tomar el camión a la Angelópolis. Te bajabas en La CAPU para abordar un segundo transporte. Se perdían cuatro horas diarias en esos incómodos viajes.

Lo habían alcanzado los nuevos planes de estudio. Le pasaron por encima como alumno repetidor. Pero había dejado la pobreza del campo, gastaba unos zapatones bostonianos, durísimos, en lugar de huaraches. Si se ponía abusado, pronto podría dirigir una cuadrilla, de esos que andan haciendo rondines en patrulla. Probablemente había pescado a varios usando el teléfono móvil: se los arrebataba y destruía, pues estaba prohibido tomar fotografía y video. Eso explicaba los zapatotes, aunque fueran incómodos: quedaban hechos papilla, untados al pavimento. Además, tenían casquillo en la punta. Era la razón de la fuerza.

guardia

El nemónico fue la actriz costarricense. Nada que ver, desde luego. Sí que tenía unos ojos verdes, o pardos, grandes. Apretando el paso, esperabas pasar inadvertido, pero desgraciadamente te renoció: no había nadie en la explanada y ella esperaba, con enfado, a alguien: tenía una maleta Samsonite a su lado, lista para viajar. Te daba pena saludar, llevar el uniforme del almacén porque no habías encontrado un buen trabajo y había que pagar la renta y medio comer (se pasaba hambre, pues sólo alcanzaba para pagar el aquiler de un cuarto). No querías reconocer la derrota: luego de tanto estudio, había que hacer el título a un lado y tomar un empleo de tercera clase para operar el SAP aprendiendo de la peor manera posible (en vivo, sin manual, atenido a los malos modos del encargado de turno). Sí que te reconoció. Probablemente se acordó que no quisiste ayudarla con la mudanza, a pesar de la fiesta que daría a continuación. Esa fue la última vez que cruzaron palabra en la Facultad. ¿Podía ayudarte? Quizá no, pero no perdías nada con saludar al pasar: la educación es de quien la da, no de quien la recibe. Ni modo. 

domingo, 20 de septiembre de 2026

asesinato de claudia tacoronte

Me recordó el asalto que padece nuestro Ulises académico: en México es más peligroso ser estudiante que maleante, clamaban, unidos, el alumnado de todo el clúster educativo poblano. Por un sombrero habrían asesinado a estudiantes en Puebla: Fiscalía.

En mi novela, el joven universitario está a punto de llegar a su pensión cuando dos mariguanos, recostados en las piedras de esa calle rellena de escombro, en la Apenas Veracruzana, le cierran el paso. Cede el portafilios, pero no la cartera (a veces es un sombrero, otras, un teléfono móvil). Eso enfureció al hermano mayor, que le ordenó al hermano menor que le diera alcance, porque el estudiante ya estaba poniendo los pies en polvorosa, y lo madreara. Era la época en que corrías 4 km diarios, y si corres por tu vida, no hay manera de alcanzarte.

    No iba llegando de ninguna fiesta, sino de un grupo de estudio: Cálculo II venía difícil y no se equivocaba, fue la primera materia que reprobó en toda su carrera, porque él sí estudiaba. 

    Le cayeron encima tan de repente, casi sin mediar palabra, acaso dijo el hermano mayor A ver qué traes, cuatro palabras, cuando le cerraron el paso, haciendo valer su superioridad numérica y el factor sorpresa (yo no sabía que el par de hermanitos se dedicaba al robo, nunca los había visto). Había que correr para salvar algo, la cartera, pero si no tenía dinero para el taxi, mucho menos para el maleante. Pero esa gente drogada se vuelve muy violenta, un drogado es más peligroso que un ebrio. Yo no quería que me lastimaran. Y no me lastimaron, no físicamente, pero sí psicológicamente: fue un sacudimiento, un golpe moral que te dejó aturdido; te robaron tu tranquilidad, tu confianza. Empezaste a ver moros con tranchete, imaginar lo peor de todo, hasta que llegaron los ataques de pánico y el desmoronamiento de tu personalidad, al grado de no salir a la calle. 

lunes, 14 de septiembre de 2026

escritor de brujula

En los primeros pasos, escritor de brújula, de tanteos, de pálpitos (creatividad). Y luego, obtenido el primer borrador, escritor de mapa (formalidad). Tener el mapa allana el camino, pero lo peor es no tener brújula, perder el Norte. Lo fundamental es no parar de escribir, aunque sea mentalmente. Mejor, si lo pones en blanco y negro. Pero uno tiene que pagar la renta y comer. En fin, la literatura spaghetti sale de ahí, del escritor de brújula.

domingo, 19 de julio de 2026

el caso rushdie 1989-1999

Creo que Salman Rushdie estuvo en la Casa Refugio del Escritor, en Puebla. Probablemente en los días que Pedro Ángel Palou era Secretario de Cultura. Estaba en el Centro, en Maximino Ávila Camacho, cerca de la Facultad de Filosofìa y Letras de la UAP. Quizá en esa época lo entrevistó Ricardo Rocha (Carlos Fuentes se había sumado al Comité Pro-Rushdie).

La publicación de The Satanic Verses coincidió con el acercamiento del gobierno británico e iraní, que venía de una desastrosa guerra de diez años con Iraq y le urgía crédito para su reconstrucción (los ingleses necesitaban energéticos). Un líder religioso, bastante enfermo, tiene la puntada de usar su poder para decretar una sentencia de muerte al escritor británico, la editorial y todos los que tuvieran que ver con la publicación de la novela. Para mí, como se lo comenté al Mtro. Noé Castillo Alarcón en un telefonema (La Ibero tenía un espacio en La HR), la verdadera razón para decretarle una fatwa tiene que ver con la caricatura que hizo del Ayatola Jomeini: un líder que vive encerrado en su departamento de París para evitar la contaminación de Occidente, aguardando el regreso tras la caída del sha de Irán (exiliado en Acapulco). A la propia Margaret Thatcher la llama Maggie La Sanguinaria y, en novelas anteriores, se mofa de Indira Gandhi y del generalote de turno en Pakistán. En fin, se había vuelto papa caliente y moneda de cambio para ambos gobiernos.

El caso es sobre la libertad de expresión, base de la democracia. La censura y los presos de conciencia son el pan de cada día de las dictaduras. Aquí y en China. En mi novela, uso una frase de Los versos satánicos como epígrafe: Cuán dura la lucha ...