jueves, 16 de abril de 2026

el espanol

Era valenciano. Casado con una teca. No vivía con ella, no sé si lo dejaba ver a la hija. Había obtenido la nacionalidad mexicana. 

    Era gangoso. Era un tipo flaco y pelón, muy alto. Parecía monje, digamos fray Toribio de Benavente, Motolinía,  cuando se cubría con la capucha. Nos hicimos amigos porque yo era el único que le hablaba por su nombre. Alguna vez pensamos en dividir la renta de una casa. Él vivía atrás de la CAPU. Según decía, nunca lo habían asaltado. A mí, una vez que fui a pie desde San Baltazar Campeche a la central, me empezaron a seguir dos tipos jóvenes, que no parecían asaltantes, en el tramo que está a la altura de Plaza San Pedro. Apreté el paso y con eso tuvieron para desistir desde el otro lado de la banqueta de Boulevard Norte. Eran alrededor de las cuatro de la mañana. Pobre país.

La empresa para la que trabajábamos era barcelonesa. Llegué a pensar que el dueño lo había enviado a México para espiarnos. De otro modo, no me explicaba qué hacía aquí, por qué había elegido esto por Europa (yo soñaba con emigrar a Alemania). Cuando supe lo de la hija,  entendí.

 

Bueno, felicidades Puebla de los ángeles: que vengan otros 492 años y muchos más.

el chilaquil el messi

El Chilaquil era más mexicano que el nopal. Probablemente de ahí venía el apodo: parecía chino o coreano. Era un hombrecillo de rasgos asiáticos. Muy entrón con las mujeres, eso sí: chiquito pero rinconero. Aunque estaba casi ciego. No veía nada con sus ojos de rendija. Gastaba unos gruesos lentes opacos de aumento. Mejor no lo hagas enojar.

Otro monta era El Messi. No sé si era bueno para el deporte de las patadas, o si se parecía físicamente al argentino, o se creía el futbolista, pero era muy popular. Tanto o más que El Chilaquil.

martes, 7 de abril de 2026

que sucia es la politica mexicana

Era Arboleda. Habían matado al senador Moreno Valle y a la gobernadora de Puebla, Martha Erika Alonso Hidalgo, y otras tres personas, al derribar el helicóptero en el que viajaban a la Ciudad de México, ese 24 de diciembre de 2018, a la altura de Coronango, en unas parcelas de maíz. 

A él lo llamaban El Rey del Huachicol. Pero nada que ver con el nivel que llegó a tener el verdadero: Sergio Carmona Angulo, asesinado en una barbería de San Pedro Garza García, NL., el 22 de noviembre de 2021.

Es una trama horrorosa de asesinatos y negocios sucios al amparo del poder, típica del crimen organizado. Ojalá algún día se sepa toda la verdad y sean castigados los verdaderos culpables, de preferencia acaben en una cárcel mexicana, porque eso de que el vecino del Norte haga justicia me parece aberrante (el que despacha en la Oficina Oval es un criminal convicto, eso nunca había pasado). 

En mi novela desarrollo el asunto en una llamada telefónica. Sigo pensando que se trató de lo que parece que se trató: un accidente, fatal por necesidad.

    Tampoco, como he dicho, me meto mucho: se tocan temas políticos como parte del mundo novelesco, pero esta novela no es, ni de lejos, una novela política. Aunque inicialmente me lo había propuesto, eran los días en que le hacían la vida imposible al Rector Malpica, pronto me di cuenta de que no tenía ni el tiempo ni el talento para acometer semejante tarea. 

hay que pensar chingon

Hay que pensar chingón (Javier Hernández Balcázar, El Chicharito)

Hay que pensar en grande: ¡seremos grandes! (José López Portillo) 

Pensar bien para vivir mejor (UAP)

Hay que dormir bien, primero. Hay que pensar, primero. Quizá por eso uno recibe entrenamiento para resolver problemas: todas esas matemáticas, lógica, filosofía, literatura, educación física, higiene, ... Son para usar la sesera: el cerebro como músculo.

sábado, 4 de abril de 2026

panismo vs neopanismo

Otro de los libelos publicados durante la campaña presidencial de 1987, iba dirigido contra el candidato del PAN, El Maquío (en marzo me apersoné en su mítin (quizá del inglés meeting, encuentro o reunión) del Parque Independencia, para saludarlo: "no lo van a detener", pensé en el apretón de manos). El gobierno lo difamaba. Quería ser demoledor, lo mostraban detrás de un grupo de chiquillos, a quienes usaría como escudo si las cosas se ponían feas. Y se pusieron, no sólo en la campaña para gobernador de Sinaloa (el candidato oficial era FLO) sino después: acompañado de Javier Calvo, un tráiler torton embiste el vehículo del ingeniero en la carretera México-Nogales, cerca de Culiacán. Hay una silla vacía en la toma de posesión de Ernesto Ruffo, gobernador de Baja California. Unos años después, en Lomas Taurinas, Tijuana, en terreno priísta, uno de los suyos, Aburto, ultima a Colosio. Hombre, si parece mandado a hacer.

Ya desde entonces, desde el gobierno, desde la secretaría de Gobernación de Bartlett, se quería dividir, separar el agua del aceite, lo bueno de lo malo, lo viejo y lo joven, lo pobre y lo rico, lo blanco y lo morena, lo neoliberal y lo populista.  Recuerdo que el libelo lo regalaban en los puestos de periódicos de la Unión de Voceadores, uno de los sindicatos del partido oficial. 

el final

Puse el punto y final en Coatzacoalcos, Ver., el 6 de mayo de 2023, un sábado, como hoy (podría decirse que soy un escritor de fin de semana), alrededor de las 2 ó 4 de la tarde. Me quité, literalmente, un peso de encima. Había logrado llegar a la otra orilla, alcanzado la meta, cruzado mi rubicón. Puedes irte en paz.

Me acordé de Héctor Aguilar Camín, Morir en el Golfo: todos los personajes, incluyendo los reales, son ficticios. Uno usa los nombres públicos, es licencia del autor, pero muy discutible, y el escribidor no tiene para pagar pool de abogados (uno suda sangre para pagar la renta de un cuarto). 

Otra para la playlist: Sweet Velvet - True Colors (Cyndi Lauper Chill Mix & CDM Edit).

el inicio es flojo

Se me ha ocurrido otra versión que juega con el sueño o la pesadilla: retratar ese mundo, el de 1988. No hay teléfonos móviles, ni cajeros automáticos. Hacer sentir esa época en el momento de tomar decisiones, los obstáculos que, en la vida práctica, supone. Meterse en la cabeza del personaje, su sentir, su dolor: el derrotado que viene por la revancha. Tiene voluntad, pero no hay dinero (era la época de una inflación de 100%, la de 2025 fue de 10%: ¡magínese!). En fin, cualquier cosa, todo lo necesario, para llevarse al lector a ese mundo.